Tejido Cartilaginoso

El tejido conjuntivo es uno de los cuatro tipos básicos de tejidos del cuerpo humano, junto con el epitelial, muscular y nervioso. Su función principal es proporcionar soporte estructural y metabólico a los demás tejidos y órganos, además de participar activamente en la defensa inmunológica, el almacenamiento de energía y la reparación tisular (Junqueira & Carneiro, 2017).

Características generales

A diferencia de los tejidos epiteliales, cuyas células están estrechamente unidas, el tejido conjuntivo presenta células separadas por abundante matriz extracelular (MEC), compuesta por fibras proteicas y sustancia fundamental amorfa. Esta composición le confiere propiedades mecánicas y bioquímicas variables según la función que desempeñe (Ross & Pawlina, 2021).

El origen embriológico del tejido conjuntivo es, predominantemente, el mesénquima, derivado del mesodermo. Las células mesenquimales son multipotentes y pueden diferenciarse en fibroblastos, condrocitos, osteoblastos, adipocitos y células sanguíneas, dependiendo de los estímulos locales (Young et al., 2014).

Componentes

El tejido conjuntivo está formado por tres componentes básicos:

  1. Células — incluyen fibroblastos (síntesis de fibras y sustancia fundamental), macrófagos (fagocitosis y presentación antigénica), mastocitos (liberación de mediadores inflamatorios), plasmocitos (producción de anticuerpos), adipocitos y leucocitos (Junqueira & Carneiro, 2017).
  2. Fibras — se dividen en:
  • Fibras colágenas: otorgan resistencia a la tracción; compuestas principalmente por colágeno tipo I.
  • Fibras elásticas: proporcionan elasticidad y capacidad de distensión.
  • Fibras reticulares: formadas por colágeno tipo III, crean redes de sostén en órganos hematopoyéticos.
  1. Sustancia fundamental — matriz amorfa compuesta por proteoglicanos, glucosaminoglicanos y glicoproteínas adhesivas, que permite la difusión de nutrientes, gases y desechos metabólicos (Ross & Pawlina, 2021).

Clasificación

El tejido conjuntivo propiamente dicho se clasifica, de manera general, en:

  • Tejido conjuntivo laxo: MEC abundante, fibras delgadas y separadas; rico en células y vasos sanguíneos. Ej.: lámina propia de la mucosa intestinal.
  • Tejido conjuntivo denso: fibras colágenas gruesas y compactas, pudiendo ser modelado (tendones y ligamentos) o no modelado (dermis reticular) (Young et al., 2014).

Funciones

El tejido conjuntivo cumple múltiples funciones, entre las que destacan:

  • Sostén mecánico y relleno de espacios entre tejidos.
  • Transporte de nutrientes y desechos metabólicos a través de vasos sanguíneos y linfáticos.
  • Defensa inmunológica frente a microorganismos.
  • Reparación tisular mediante la formación de tejido cicatricial.
  • Reserva energética (tejido adiposo).

Referencias

  • YOUNG, B.; O’DOWD, G.; WOODFORD, P. Wheater’s Functional Histology: a text and colour atlas. 6th ed. Edinburgh: Elsevier, 2014.
  • JUNQUEIRA, L. C.; CARNEIRO, J. Histología Básica: texto y atlas. 14. ed. Río de Janeiro: Guanabara Koogan, 2017.
  • ROSS, M. H.; PAWLINA, W. Histology: a text and atlas with correlated cell and molecular biology. 8th ed. Philadelphia: Wolters Kluwer, 2021.

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